Un breve introducción

Despues de un par de semanas en Finlandia, me he decidido a abrir este blog. Contradiciendo a los augurios y comentarios que repetidamente oía de mis amigos y compañeros de universidad y de mi barrio. Todavía resuena en cabeza las palabras de mi querido amigo Gabriel: “Si me dieran un euro por cada vez que he oido a un erasmus que iba ha hacer un blog y al final no hizo nada, ahora mismo sería millonario”. Sinceramente, es la primera vez que hago algo así y no se como me irá. Espero no aburriros y también espero poder darle continuidad durante los ocho meses y medio que me quedan en este pais.
Lo ultimo que quiero decir de pasada antes de empezar es que disculpad por las faltas de ortografia, pero no estoy para correciones o escribir acentos y cosas como esas.

E inmediatamente, sin más dilación, sin demora, presto, velozmente, con el menor retraso, sin perdida de tiempo, sin desperdiciar ni un solo instante, sin prórrogas de ningún tipo, sin dilatar el tiempo, sin perder ni un solo momento, sin postergar más, apresurandome, anticipandome lo más posible, sin un minuto de reflexión, sin haceros esparar más, dejando los atrasos de lado, sin tardanzas, sin alargar más la espera, raudo y veloz, en un periquete, sin pausa, con rapidez y celeridad, de forma inmediata, subita e inminentemente, de un modo repentino, precipitando el momento, con urgencia, en un pliqui, ahora, ya, presuroso, instantaneamente, en un santiamen, de una manera vertiginosa, en un tris, aprisa, prontamente, en un abrir y cerrar de ojos y sin más lloros y lamentos conmienzo a escribir el blog.

Bandera de Finlandia
Bandera de Finlandia, blanca por la nieve y azul por los lagos.