Mi primer contacto con la universidad

Llego la hora de empezar a ir la uni, tendré que empezar a ponerme manos al asunto. Cuando llego allí lo primero que veo es un campus bastante grande, con hectareas de zonas verdes y una arquitectura digna de admiración. En la presentación nos cuentan un poco lo que ya había visto en la guia de supervivencia que nos mandaron, mucha libertad en las asignaturas que podiamos estudiar, menus de lunes a sabado a 2,70 € en ocho sitios diferentes en la universidad, tarjeta de transporte a mitad de precio, ordenadores de ultima generación… y me enteré un poco de los que erán las “guild” o las asociaciones de estudiantes.

Estas asociaciones son parte de la Student Union, este organismo tiene un gran poder en la universidad. mueve varios millones de euros al año y tiene un patrimonio de unos 100 millones de euros. Se encargan de participar en el comite ejecutivo de la universidad, buscar alojamiento a estudiantes en sus edificios, organizar fiestas, viajes y excursiones… esta formado principalmente de estudiantes y alguno asalariados que realizan tareas administrativas. Parece que muchos de los estudiantes finlandeses parcipan muy activamente en todo esto y creo que es causante de parte de la visión adoptan los finlandeses con la politica, no como los espñoles que pasan bastante de esos asuntos. Cada carrera tiene una “guild” propia y los estudiantes en los eventos especiales suelen ir uniformados con mono de esqui de diferentes colores, dependiendo la carrera que estudies. Según vas participando en los eventos de las asociaciones te van dando diferentes parches para que los vayas pegando en tu mono y los estudiantes veteranos llevan un gorro de capitan que los distiguen de los nuevos.

Después de esta charla a los estudiantes de informatica nos dieron una vuelta por la facultad enseñandonos los equipos de ultimisima generacion, las salas y las mesas de estudio todas ellas perfectamente equipadas con enchufes y cables de gigabit ethernet. El diseño de las aulas, zonas de estudios y los diversos aditorios eran increibles, un diseño muy armonico y moderno y equipados con varios proyectores y microfonos, todo preparado para que el tipico cabezabuque no se impida el correcto seguimiento de la clase, las mesas adaptables en altura… en fin unas facilidades nunca vistas. Terminado el tour, en lo alto de una estructura de madera en el centro de la facultad, que segun nos contaron hacia las veces de mesas de trabajo, se empezaron a presentar los coordinadores, decanos y delegados de informatica, al tiempo que ponían a nuestra disposición mesas repletas de tuppers con trozos fruta fresca, cestas con bollos suecos de canela y surtidores de café y leche.

Al terminar la presentación, depues de haber conocidos a algunos compañeros de mis futuras clases, me indicaron que había una fiesta de bienvenida, en el restaurante de al lado. Era espectacular musica en directo, baguettes de todo tipo, pastel de grosellas diferentes zumos de frutas del bosque… Me relacione con más gente todavía en la fiesta, sobretodo intente ir metiendo fichas a una polaca espectacular

Después de todo esto, me fui a recoger mi mono de color negro, caracteristico de los estudiantes de informatica, y me dispuse a ganar mis primeros parches en la gymcana de bienvenida. Pero cuando mejor me lo estaba pasando, me tuve que ir para asistir a mi cita para ver si conseguia habitación de una vez.

Como soy un rancio y no tenía todavía la tarjeta de transporte, no quería pagar los cuatro pavos y medio de autobus asi que me fui andanda. Hasta la casa centenaria siete kilometrillos de na, por en medio de un parque natural con puentes flotantes y gran diversidad de aves y setas. Para hacer honor a mi nacionalidad llegué a la cita media hora tarde. La casa era muy bonita con su jadincito y todo, me recibió una casera bastante fea, con el pelo grasoso y una indumentaria un poco raida. Me enseño la casa por dentro, todo lleno de gatos dando vueltas por todas partes y como un olor a rancio insoportable. Pilas de platos en el fregadero y una instalación electrica y enchufes dignos de un museo. La casera me dijo que tenía que pagar dos meses de fianza y tenía que firmar un contrato de ocho meses. La casa tenía cinco habitaciones y tenía pinta que vivia una familia entera de rumanos en cada una de ellas. Toda esta información era suficiente para mi, por lo que con muy buenas formas intenté ausentarme lo mas rapido que pude.

Con la decepción de mi visita me puse a caminar en dirección hacia el hostal atravesando otro bonito bosque muy bien cuidado, frecuentado por gente con bicicleta y que parecia ser una reserva natural. El bosque estaba salpicado de fincas con casas que parecian ser restaurantes de lujo y bonitos bares con terraza en la costa. De repente, una grata sorpresa, en medio del bosque un cartel de madera lleno de musgo señala un establecimiento de mi franquicia favorita: “McDonals”. Un kilometro siguiendo la dirección del cartel, a la salida del bosque me encontré un centro comercial con un establecimiento del restaurante anteriormente mencionado. Pese a mis temores de que Helsiki era una ciudad muy cara, comprobe que los menus del McDonals estaban al mismo precio que en España, incluso tenían las cheeseburger a un pavo. Despues de comerme un par de hamburguesas de a pavo, continué mi regreso al hostal. Al final la broma de no coger el bus me salio por unos dieciseis kilometros a pata, pero muy bien aprobechados ya que pude ver sitios, museos, casas de ensueño y restaurantes enclavados en la naturaleza que de otra forma no habría visto nunca.