Apoteosica llegada

Camino a Barajas pienso en todo lo que me voy dejando atras y en la larga temporada que me espera por tierras escandinavas. Ya en el aeropuerto me despido de mi famila y me monto en el avión. Es un caluroso y soleado día de verano, y aunque no quiera no puedo dejar de pensar en lo que me espera…

Después de una breve escala en Copenhagen llego a Helsinki, como Paco Martinez Soria recien llegado a la capital, yo en el aeropuerto empiezo a percibir el cambio tanto en el clima, como en el idioma, como en las facciones de la gente. Todo esto aunque me abruma me parece familiar, me recuerda a un día de otoño o invierno en mercado de San Andres en la Coruña y tras dar con mi autobus llego al hotel, unos de los más baratos que encontre, a 60€ la noche. Esa noche la disfruté como el ultimo caramelo de la bolsa, sabiendo que esas comodidades se iban acabar pronto, y ya lo creo que se iban acabar. A partir de aqui empezaba mi insufrible busqueda de alojamiento por tierras nordicas que me llevaría más de una semana. Después de ver un rato la tele con los subtitulos más raros que he visto en mi vida, me hecho a dormir sin saber si en los proximos nueve meses volvería a catar una cama como dios manda.