¿Una luz al final del tunel?

¡Bien! Y después de dos días buscando un techo para dormir, tengo mi primera cita para ver algo. No me quiero hacer ilusiones pero la verdad es que la cosa promete. Estudio amueblado, 30m2, zona de estudiantes, me pilla a unos pocos kilometros de mi facultad pero esta muy bien comunicado y 500 pavos al mes. Me organizo para ir: me ducho, miro bien el transporte publico y me planto alli una hora antes de lo acordado. Ideal para no tener extress y echar un vistazo a la zona.

Caminando por el barrio parece que me va gustando, no muy es centrico pero muy bien urbanizado justo lo que busco, con supermercados y la facultad de economicas y de derecho cerca ,ideal para comprar algo comida para la cena y comer con el descuento de estudiante en la cafetería, veo un monton de sitios que habia visto antes en internet, hoteles, la oficina de alojamiento de estudiantes y además tiene un parque chulisimo justo enfrente.

Como yo soy de monte no me resisto y me meto en el parque a investigar, lo bordeo y resulta que va linda con el mar. El paseo va tan bien que se me va el santo al cielo y cuando me quiero dar cuenta solo me quedan diez minutos para mi cita. Un poco apurado de tiempo me dispongo a atravesar el parque para llegar antes y… vaya que raro entre los arboles parece que hay unas lápidas. Según voy avanzando cada vez me encuentro con más y más tumbas. Rodeado de cientos de tumbas, y a cinco minutos de mi cita me pongo a correr entre epitacios funerarios en finlandes, hasta que me encuentro con una verja. Miro a derecha e izquierda y no encuentro ninguna puerta, desesperado echo a correr a lo largo de la verja pero no soy capaz de encontrar ninguna salida. Esto no puede ser, llego una hora antes y al final voy a llegar condenadamente tarde a una cita que me había costado conseguir dos días de esfuerzo. Sin ningún tapujo me encaramo al monumento funerario más alto que veo pegado a la verja, y desde lo alto del panteon me agarro a lo alto de la verja y logro destrepar al otro lado con una serie movimientos dignos de un mandril. Cinco minutos tarde llego a lugar de mi cita y observo que un joven vestido de traje esta abandonando el lugar, le paro y sin una gota de alimento le pregunto que si era con quien había quedado, y… si era mi hombre (el casero, que no me he cambiado de acera).

Yo sin aliento, acompaño al joven al edificio donde estaba el piso y cuando entro lo veo es de ensueño,piso tipico de estudante nordico, completamente amueblado, cocina funcional con todos los platos y cacharos, con una decoración austera pero con buen gusto, pantallón de 40 pulgadas, luz, agua, calefacción, internet incluidos. Seguimos haciendo el tour y me enseña las zonas comunes, lavandería, habitación comun para fiestas con cocina, mesa de billar y proyector, sauna y unico malo es que cuando me abrio la puerta de la piscina cubierta y había cuatro tios en bolas jugando como si nada con una pelota (nota mental: NO PASAR A LA PISCINA).

Ya de vuelta al piso y yo hechando cuentas de los dias que tardaría en instalarme y el casero me empieza a dejar caer que había venido un chino antes a verlo, pero no que no le había confirmado, que tenía que hablar con él, que como mucho en un par de horas me confirmaba si podía entrar o no. ¿Pero esto que es? ¿Que seriedad finlandesa es esta?

Me despido y cojo el tranvía de vuelta al hostal, con esperanzas, aunque un poco resentido pensando en que me podría haber fracturado una pierna por nada. Al llegar al hostal reviso el email y veo un email del casero, se confirman mis peores temores, el chino había dicho que si y yo tendría que seguir durmiendo con mis quince compañeros de habitación.

Cementerio de Hietaniemi, cientos de personajes ilustres del pais estan enterrados bajo su suelo.